Cuando uno piensa en Punta del Este, la primera imagen que aparece son sus amplias playas, el mar, sus veranos de sol y descanso. Pero la ciudad guarda otros encantos que los argentinos, fieles visitantes históricos, buscan incorporar a su vida 365.

La ciudad, hospitalaria y abierta, les ofrece confortables espacios para vivir, una oferta comercial rica en productos y servicios y, a la vez, la posibilidad de acceder a una vida segura, estable y conectada con el bienestar.

Punta del Este, siempre abierta al turismo, también representa una gran oportunidad para instalarse, invertir y pensar un proyecto a largo plazo. Para conseguirlo, se ha preparado en cada uno de los aspectos que el inmigrante necesita resolver frente a una decisión tan fundamental: nuevos edificios y barrios, facilidades para la gestión migratoria y servicios de calidad que van desde la educación al asesoramiento comercial, impositivo y financiero. Todo está previsto para que el desembarco resulte siempre un cambio favorable. 

“Uruguay tiene tres cosas importantes: estabilidad económica, política y social. Tenemos instituciones muy sólidas, reglas de juego que no cambian de un día para el otro. Las leyes están para cumplirse y perduran en el tiempo. Entonces, quien proyecta una vida familiar, empresarial o económica sabe en qué contexto va a vivir”, describe la abogada especializada en inmigración, Francesca Magno, del estudio Andersen.

Frente a ese escenario tan prometedor, el interés regional por construir una nueva vida crece, especialmente entre los argentinos. “Nosotros identificamos algunos perfiles específicos de inmigrantes: uno de ellos es el que se retira y se traslada con su familia; otro es el sector corporativo, ya sea la empresa que muda a sus trabajadores o dueños que deciden abrir una nueva filial en Uruguay”, explica Magno. Muchos de ellos encuentran en la facilidad del trabajo virtual una herramienta extra para favorecer la transición e instalarse en el país sin romper abruptamente con su dinámica laboral o de estudios.

En 2021, Uruguay alcanzó el récord de 12.489 solicitudes de residencia, solo de argentinos. En 2022 serán más de 7500. En promedio, 25 personas se deciden al cambio. La mayor cantidad de nuevos residentes decide instalarse en Punta del Este, un destino conocido y siempre receptivo para quienes nacieron del otro lado del Río de la Plata. La ciudad cumple todos los sueños: el mar, las fiestas, la gastronomía, el consumo de lujo y ahora -también- la posibilidad de construir una vida nueva y sin sobresaltos.

Fuente: CNN en Español.