El interés se despertó con el estallido social que vivió Chile en octubre de 2019. La ruptura de la estabilidad que históricamente ha definido a ese país a nivel regional, se vio sacudida por largos días de violencia e incertidumbre. A partir de esa situación, tanto empresas como familias se plantearon la posibilidad de rearmarse en otro lugar, que les asegurara aquello que Chile parecía perder: estabilidad, tranquilidad y garantías de progreso. 

Para los inversores de ese país, esta situación significó “la ruptura de un cristal que, por más que se restituya, es difícil que la situación vuelva a ser la misma”, expresó el socio del estudio Andersen Tax, Ignacio Troccoli. En el paralelismo del empresario —que atiende cada vez más consultas de chilenos interesados por el mercado local—, el cristal roto que no volverá a ser igual es la confianza, activo indispensable en el sistema financiero de un país. 

En una región con graves problemas de estabilidad, Uruguay consiguió una oportunidad para resaltar —más que nunca— por su condición de país estable, con reglas fiscales duraderas y una clase política que, pese a sus obvias diferencias, mantiene un diálogo fluido. Es por ello que, desde mediados de 2021, los chilenos invierten cada vez más en el mercado local, tendencia que se ha acelerado a lo largo de 2022. 

La novedosa ola de inversores llega después de que algunas marcas insignia de ese país se instalaran en Uruguay. Entre ellas se encuentra la empresa forestal Montes del Plata, fundada en 2009 por Arauco (compañía chilena) en alianza con Stora Enso (de origen suecofinlandés); la cadena de comercios del rubro de construcción y ferretería Sodimac (perteneciente al holding chileno de referencia Falabella), que aterrizó en 2015; y el icónico hotel Enjoy Casino & Resort de Punta del Este que, en 2017, adquirió más de la mitad de las acciones del histórico Conrad.   

Ahora los empresarios están interesados en “diversificar sus inversiones” en el país y crear un “spin-off” de sus negocios sobre todo en Montevideo y Punta del Este, indicó Troccoli. Consultado por los rubros predilectos de los inversionistas chilenos, Troccoli destacó al mercado inmobiliario y al tecnológico por sobre los demás, aunque puntualizó que el interés es bastante diversificado, y mencionó al rubro agropecuario como otro de los llamadores.

Fuente: El Observador.