Punta del Este es uno de los destinos internacionales favoritos de los argentinos. Históricamente, el turismo ha fluido a través del Río de la Plata para poblar sus playas a partir de la última semana de diciembre de cada año. Este año, a pesar de la crisis económica y cambiaria, ese ritual volverá a repetirse: para la primera quincena de enero la ocupación ya es superior al 75 por ciento. 

“Hay una ocupación extraordinaria, llamativa y que sorprende”, cuenta Alejandra Covello, presidenta de Covello International, y añade que este alto porcentaje es consecuencia de “lo que pasa a nivel emocional en esta época del año: uno paga por el placer en compensación de todas las otras cosas que suceden a nivel personal, económico, político”.

La primera quincena de enero es, como siempre, la “más caliente” del verano. El 70 por ciento de los inquilinos son argentinos, “de hecho, no hay lugar en la bodega en Buquebus para las fechas de temporada alta”, asegura Covello. 

La experta en inmuebles analiza que, si bien este verano contará con cifras similares a las de prepandemia, este año presenta una particularidad: “A diferencia de temporadas anteriores, los alquileres se hacen por periodos más cortos. Antes alquilaban toda la temporada o un mes y ahora la gran mayoría se queda hasta el 15 de enero. En el segundo escalón están los que vienen a pasar Navidad o Año Nuevo”, sostiene.

Gran parte de los departamentos alquilados se ubican en La Mansa y La Brava. “Allí los interesados buscan edificios con amenities que son a prueba de todo clima y están pensados para unas vacaciones en familia. Les permite tener todo sencillamente resuelto, coordinar la dinámica familiar y movilizarse fácilmente a la playa. Además, cuentan con servicio de mucama, piscina cubierta y actividades para chicos”, cuenta Covello y enfatiza que pese a la alta ocupación, aún quedan unidades de 2 o 3 ambientes que se encuentran disponibles.

Fuente: MDZ.