Hasta hace un tiempo, la decisión de tener una cuenta en Uruguay estaba atada a casos específicos, siempre crecientes, de argentinos que elegían las facilidades bancarias del país vecino para sus transacciones. Hoy el fenómeno se multiplica impulsado por el contexto de crisis y las limitaciones cambiarias del mercado local argentino.

Como contrapartida, abrir y operar una cuenta en dólares en Uruguay, cada vez es más fácil. Solo con internet se puede iniciar el trámite. El primer paso es entrar a la página web del banco elegido para solicitar el servicio. “Para abrir una cuenta siendo extranjero, hoy por hoy, es un procedimiento muy sencillo que se hace 100% de manera digital y a distancia. Lo puedes hacer sin necesidad de viajar a Uruguay, sin poner una firma en ningún papel. Es un proceso de apertura de cuenta rapidísimo”, comenta Gabriel Souto,  Head of Premier & Wealth Management de HSBC Uruguay. 

Requisitos básicos. En cuanto a la documentación, se necesita: un comprobante de domicilio, un DNI y la documentación que sostenga el origen de los fondos que van a entrar a la cuenta. Si es un asalariado puede ser un recibo de sueldo, si es empresario un balance de la empresa, si los fondos provienen de una compraventa de una propiedad presentar la escritura. Depende mucho de la situación de la persona la documentación que se le va a pedir para respaldar los fondos que están ingresando.

No residentes. Cualquier no residente o extranjero puede abrir una cuenta, ya sea que viva en el exterior, que tenga la intención de residir en Uruguay o que resida parcialmente en el país. No hay limitaciones. “Alguien que tenga intenciones de mantener sus ahorros o sus inversiones en HSBC Uruguay ya es elegible para abrir una cuenta con nosotros”, explica Souto. 

El mito del paraíso fiscal. Es necesario aclarar que tener una cuenta en Uruguay está muy lejos de parecerse a poseer una cuenta corriente en un paraíso fiscal, ya que sucede todo lo contrario: país trabaja junto con el gobierno argentino y con la AFIP para cruzar datos, cobran los impuestos pertinentes y es excluyente declarar el origen de los fondos. 

Pros y contras. Una de las ventajas de tener cuenta en Uruguay es que se respeta la moneda en la cual se transfieren los fondos: pesos, dólares, euros, reales, libras, etc. La normativa no obliga a liquidarlos en pesos uruguayos. Una desventaja muy marcada es que los costos de mantenimiento son muy altos, ya que se cobran mes a mes y en dólares. “Tenemos libre acceso a monedas extranjeras, libre movilidad de capitales y un país que ofrece desde lo político y lo social mucha estabilidad y eso sin duda que ha funcionado como un atractivo muy importante para todos los habitantes de la región”, cierra Souto. 

Fuente: Perfil.